sábado, 27 de octubre de 2007
En este artículo hago un repaso por las diferentes concepciones que enfrentaron DVD-Audio y Super Audio CD en su vana guerra por erigirse como dignos sucersores del Compact Disc Digital Audio, pretendiendo -¿soñando?- a su vez arrastrar a los fieles amantes del vinilo, y doy mi visión de la situación actual de dichos formatos. Es un artículo que escribí y publiqué en mi sitio web hace unos cuantos meses, pero que he querido traer al blog para darle mayor visibilidad y para que quede archivado en su justo contexto temporal.

Introducción.-

Hacia el año 1.999 veía la luz el Super Audio Compact Disc (Super Audio CD o SACD), un formato comercial ideado para suceder al veterano Compact Disc Digital Audio (CDDA o CD, simplemente), por los mismos creadores de éste: Sony y Philips. Unos meses después aparecería, de la mano de Matsushita y Pioneer (en colaboración con otras compañías), su competidor directo: el DVD-Audio. Ambos formatos presentaban básicamente las mismas ventajas respecto al CDDA:

  • audio digital de alta resolución;

  • soporte para sonido multicanal (5.1);

  • capacidad para imágenes y otro contenido extra (en el SACD no se ha desarrollado),

  • y un sistema avanzado de protección contra la piratería (el del DVD-Audio han conseguido romperlo).

Además, los dos adoptaron el mismo soporte físico que un DVD común. A pesar de todo, como explicaré a continuación, se trata de concepciones muy diferentes: el DVD-Audio es una evolución del DVD, mientras que el Super Audio CD aspira a ser el sucesor natural del CD.


Diferentes filosofías.-

En primer lugar, está el asunto de la retrocompatibilidad de los discos. Mientras el SACD se desarrolló planificando su compatibilidad con los lectores de CD (SACD híbrido), el DVD-Audio se hizo retrocompatible con todos los reproductores de DVD, reservando una zona para contenido en formato DVD-Video.

En segundo lugar, tenemos el asunto de los reproductores. Desde un principio, Sony pensó en fuentes dedicadas netamente al audio, que lógicamente mantuvieran la retrocompatibilidad con CD. Es más, aquellos primeros reproductores de SACD, al igual que un lector de CD convencional, ofrecían exclusivamente sonido estéreo. Actualmente sigue habiendo reproductores de SACD/CD dedicados para sonido estereofónico, y algunos de ellos a precios bastante moderados (Pioneer PD-D6 y Marantz SA 7001, por ejemplo).

Por su parte, los reproductores de DVD-Audio eran y siguen siendo reproductores de DVD; es decir, generalmente fuentes audiovisuales. Si bien es cierto que existen algunos reproductores de audio estéreo exclusivamente y sin sección de vídeo (Ayre C-5xe, por ejemplo), casi todos los reproductores de DVD-Audio son, en esencia, lectores de DVD convencionales.

Por último, hablemos de los contenidos y la forma de presentarlos. De nuevo, el SACD se mantiene más fiel al CD, heredando de él su simplicidad de uso. Como se ha apuntado anteriormente, un Super Audio CD puede contener audio de alta resolución en estéreo (2.0) y en multicanal (5.1), así como una capa CD, y el reproductor de SACD se configura -usualmente pulsando un simple botón- para leer preferentemente: el audio multicanal o el audio estéreo en alta resolución, o la capa CD de los discos híbridos.

Por contra, el DVD-Audio hereda del DVD-Video su sistema de menús en pantalla para acceder a los contenidos, por lo que normalmente se requerirá visualizar estos menús para cambiar de sonido multicanal a sonido estéreo -o viceversa-. Pero a través de los menús no sólo se accede al audio, sino también al material extra que puede contener un DVD-Audio: imágenes, letras de canciones...; en cambio, en el SACD, más allá del SACD Text -para mostrar en el display del reproductor los títulos de las canciones, los nombres de los artistas, etc.-, no se ha llegado a explotar o desarrollar su capacidad para contenido extra.

En definitiva, el SACD se aproxima en sus planteamientos al CDDA y el DVD-A lo hace al DVD-Video. Pero sus diferencias no terminan ahí: las tecnologías de codificación de audio que emplean estos dos formatos son sustancialmente distintas.


Diferentes tecnologías.-

Un DVD-Video puede contener audio LPCM (Linear Pulse Code Modulation) con una resolución máxima de 24 bit a una frecuencia de muestreo de 96 kHz en estéreo, frente al LPCM de 44,1 kHz y 16 bit de un CD corriente. Esto, sobre el papel, supone ya un salto cualitativo importante, y es la resolución que puede alcanzar el DVD-Audio en sonido multicanal. Sin embargo, donde el DVD-Audio fue realmente más allá como formato de uso doméstico es en el estéreo, soportando LPCM de hasta 192 kHz y 24 bit.

Por su parte, el Super Audio CD apostó por una tecnología completamente novedosa a nivel doméstico: el DSD. A diferencia del LPCM, sistema multibit, el DSD (Direct Stream Digital) emplea muestras de 1 bit, pero con una frecuencia de muestreo muy elevada. Concretamente, el SACD hace uso del DSD con una frecuencia de muestreo igual a 64 veces la del CDDA: 2.822.400 muestras por segundo.

CDDA vs. SACD vs. DVD-A

Ahora bien, ¿qué formato es mejor? En mi opinión, las especificaciones ténicas nos dicen muy poco sobre cómo sonará un SACD o un DVD-Audio. No obstante, un dato que sí me parece interesante es que ambos formatos pueden conseguir una gama dinámica de 120 dB (la del DVD-A incluso mayor) en la banda audible. Mi preferencia personal es el SACD, porque me parece el "más analógico", pero depende.

Por un lado, nos encontramos con que la tecnología LPCM está implantada desde hace muchos años y la inmensa mayoría de las grabaciones digitales de audio se hacen en este formato. El DVD-Audio sería el soporte ideal para todas estas grabaciones -hasta una resolución de 192 kHz/24 bit en estéreo o 96 kHz/24 bit en multicanal-, puesto que nos permitiría tenerlas en casa exactamente igual que en el estudio de grabación.

Por otro lado, el hecho de tratarse de un sistema monobit le acarrea serios inconvenientes al DSD en el apartado de la edición. Una solución habitual a este problema -con unos resultados excepcionales- es transferir el DSD a un sistema multibit a muy alta frecuencia de muestreo (352.8 kHz) para la edición: el denominado DXD (Digital eXtreme Definition). Según mi parecer, el SACD sería el formato doméstico ideal para:

  • grabaciones originales en DSD,

  • grabaciones en sistemas multibit a más resolución de la soportada por el DVD-Audio

  • y remasterizaciones de grabaciones analógicas.

Resumiendo, nos encontramos ante dos formatos técnicamente muy distintos, que según para qué tipo de grabación -y dependiendo mucho de nuestro punto de vista- puede ser mejor uno u otro. ¿Y qué pasa en la práctica?


En la práctica.-

Está bien conocer la teoría, pero al final lo que realmente importa es lo que suceda y percibamos en la práctica, ¿no? Pues bien, a nivel práctico nos encontramos con que las diferencias audibles entre SACD y DVD-A, o entre cualquiera de éstos y el clásico CD, suelen ser sutiles. Con esto no quiero decir que estas posibles diferencias me parezcan despreciables -eso es algo que cada uno debería valorar por sí mismo y en base a su experiencia-; lo que sí pretendo es prevenir de hacerse falsas esperanzas a todo aquel novato en la materia que se pueda sentir impresionado por las especificaciones de los formatos de audio de alta resolución. En mi opinión, lo que sucede no es que el DVD-Audio o el SACD no sean lo suficientemente buenos, sino más bien que el Compact Disc Digital Audio es un formato muy bueno -posiblemente mejor de lo que algunos puedan pensar- y perfectamente válido y suficiente para mucha gente.

Dicho esto, insistiré en que mi formato preferido, a nivel absoluto, es el Super Audio CD, por calidad de sonido y simplicidad de uso. Por sonido, porque los discos de mi colección que mejor me suenan, con diferencia, son SACDs. Por uso, porque para escuchar música simplemente me resulta más práctico y cómodo que el DVD-Audio, sin necesidad de tener que navegar por menús en una pantalla.

Centrándonos en la calidad sónica, a pesar de que las diferencias sean pequeñas, yo noto que las buenas grabaciones en SACD me aportan un plus de naturalidad y realismo sobre cualquiera de los CDs y DVD-As que tengo. En una escala de calidad, clasificaría los distintos tipos de grabaciones que podemos encontrar en SACD en el siguiente orden: primero, las grabaciones originales en DSD y DXD -incluso la calidad sónica de un CD grabado a partir de un máster en DSD puede ser sobresaliente-; segundo, las grabaciones analógicas transferidas directamente a DSD, y por último las grabaciones en LPCM convencional. En este último caso me refiero especialmente a grabaciones con una frecuencia de muestreo de hasta 96 kHz -aunque por ahora mi experiencia con grabaciones a 192 kHz tampoco ha sido mucho más satisfactoria-. Las grabaciones en LPCM me suelen transmitir una sensación netamente digital, que no percibo en una buena grabación DSD o DXD.

Otro dato a tener en cuenta es que ni el audio multicanal ni el estéro son obligatorios en un SACD o en un DVD-Audio, por lo que un disco de cualquiera de los dos formatos puede contener:

  • audio estéreo y multicanal,

  • sólo audio estéreo,

  • sólo audio multicanal.

Pues bien, prácticamente todos los SACDs -las excepciones se podrían contar con los dedos de una mano- contienen sonido estéreo, pero no es extraño encontrar un DVD-Audio que no tenga estéreo, en cuyo caso el propio reproductor de DVD -o el procesador de sonido- tendría que generar una mezcla 2.0 a partir de la versión multicanal para sacar sonido estereofónico, con la consecuente pérdida de calidad sónica que podría acarrear. Desde un punto de vista audiófilo purista -puesto que se supone que el DVD-Audio se desarrolló principalmente para satisfacer al público audiófilo-, esta circunstacia me parece inaceptable, máxime cuando una gran parte de los audiófilos sigue todavía aferrándose al estéro.

Por último, algo no menos importante que todo lo dicho es.... el material que podamos encontrar editado en uno u otro formato, así como los reproductores compatibles, tanto en el presente como en el futuro.


Presente y futuro.-

Ninguno de los dos contendientes ha conseguido la meta de ocupar el lugar del CD en el mercado y ya nunca lo conseguirá, cuando el mismísimo Compact Disc está viendo amenazada su posición como producto para las masas por el empuje imparable de la música comprimida. Una vez asumido este hecho, cabe plantearse si SACD y DVD-Audio, a pesar de las circunstancias desfavorables, aún tienen un sitio en el mercado.

Actualmente, el Super Audio CD ocupa un pequeño nicho de mercado, donde predominan las grabaciones de música clásica; seguidas, de lejos, por el jazz, y con el pop y rock limitados básicamente a reediciones de lujo de grupos o artistas míticos, como Depeche Mode o Genesis. Cada semana aparecen nuevos discos en formato SACD y el total de títulos publicados hasta la fecha supera ya la cifra de 4.800. SA-CD.net es el sitio web de referencia para consultar el material editado en este formato.

En cuanto al DVD-Audio, su situación es distinta. Posiblemente su catálogo de pop/rock sea más completo y atractivo comercialmente, pero yo diría que no ha logrado encontrar su sitio en el mercado, al verse desplazado de dos campos eminentemente audiófilos como son la clásica y el jazz por el SACD.

De cara al futuro, en tanto que HD DVD y Blu-ray Disc soportan audio LPCM de alta resolución (hasta 192 kHz/24 bit), el DVD-A se queda obsoleto. En cambio, el SACD se mantiene como un formato puramente musical y con un sistema de codificación de audio exclusivo (DSD).

Finalmente, en lo que respecta al hardware, a día de hoy la oferta es muy amplia, pudiéndose encontrar desde reproductores de DVD compatibles con SACD y DVD-Audio, como el Pioneer DV-600AV, hasta reproductores de SACD/CD dedicados, como el Sony SCD-XE597, ambos por debajo de 200 euros. Incluso existen unidades de DVD para el automóvil que soportan estos formatos.

Y la cuestión final: ¿está garantizada la retrocompatibilidad de los nuevos reproductores de vídeo de alta definición (HD DVD y BD) con DVD-Audio y Super Audio CD? Bueno, de momento, sólo les dan soporte la PlayStation 3, capaz de reproducir SACD, y los reproductores de Blu-ray de Panasonic, que leen DVD-Audio. En un futuro, seguro que irán apareciendo reproductores de BD capaces de leer tanto DVD-A como SACD.

En conclusión, existe un presente y un futuro para la música en alta resolución, paradójicamente gracias en gran medida al medio que ha posibilitado la explosión de la música comprimida: Internet. Comprar discos on-line es lo más recomendable, por variedad y por precio, y hará posible que el nicho de mercado de estos formatos siga siendo rentable en el futuro.


Referencias.-

Understanding DVD-Audio
A Sonic White Paper
http://www.sonic.com/pdf/wp_dvd_audio.pdf

Super Audio Compact Disc
A Technical Proposal
http://www.sel.sony.com/SEL/consumer/dsd/dsd.pdf

The advantages of DXD for SACD
http://www.merging.com/download/dxd_Resolution_v3.5.pdf



Tags: DVD-Audio, DVD-A, Super Audio CD, SACD

Publicado por dvda-sacd a las 9:18
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